1.- Markeskua: Palacio Isasi

Comenzaremos el itinerario en la avenida de Otaola, en el Palacio de los Isasi, más conocido con el nombre de Markeskua. Se trata de una construcción de la edad moderna, y uno de los más importantes por construcción e historia de la docena de palacios y casas-torre que tenía Eibar.

El palacio Isasi, como la mayoría de los palacios, se construyó algo alejado del recinto de la villa medieval; en este caso, junto al camino real que partiendo de Eibar se adentraba en Vizcaya. Es una edificación típica de la época: rectangular, sobria y compacta, con tejado a cuatro aguas y  tallado. En la entrada principal nos encontramos con un arco construido con dovelas de gran tamaño., y encima el escudo de los Isasi, de gran tamaño y ricamente adornado. Sostenido por dos leones, está partido en dos: por un lado un castillo con tres estrellas, al que rodea una bordura con cadenas; por otro, un árbol, al que parece ser le faltan tres lobos atravesados que aparecían en el escudo original de la familia. Dos leones defienden el escudo.

En cuanto a la historia del edificio en sí, los constructores y primeros moradores del palacio fueron Martin Lopez de Isasi y Domenja Orbea, hacia finales del XVI. Martin Lopez de Isasi fue un conocido mercader del siglo XVI, formó parte de la corte de Felipe II, y amplió sus negocios en Sevilla. Los Isasi fueron una familia muy poderosa, se casaron estratégicamente, y llegaron a puestos significativos de la corte. Su nombre se prolonga hasta nuestros días, y la importancia del Palacio Markeskua aún era grande durante la primera mitad del siglo XX, cuando los reyes de España se alojaban en él durante sus habituales visitas al País Vasco.

Hoy en día el edificio está completamente restaurado, y es la sede académica de la Udako Euskal Unibertsitatea (UEU). Markeskua se ha convertido en un importante centro cultural, donde se celebran conferencias, encuentros, cursos académicos, congresos, etc.

Markeskua es una de las construcciones civiles más importantes que quedan en Eibar, además del Ayuntamiento y otros dos palacios que veremos en este mismo recorrido (Untzueta y Aldatze). El siglo XX vio desaparecer a otro cuatro grandes palacios eibarreses: el de los Mallea (estaba junto a la parroquia y se incendió en la guerra civil), el de los Orbea (sita en Unzaga, se derruyó para ampliar la plaza hacia 1900), Zumaran o Indianokua (en Aldapatxo, se tiró hacia 1955 para construir casas), y Kontadorekua (en Errebal, también quemado durante la guerra).

 


 

Foto: Palacio Markeskua (Felipe Loiola, Archivo municipal de Eibar)

 

 

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