Jose Antonio Gisasola

Jose Antonio Gisasola amasó una fortuna trabajando la tierra y con la cría de ganado. No tuvo hijos, pero adoptó a Margarita, hija de su hermano Esteban, casado con Josefa Ibarlucea. Margarita, a su vez, se caso con el almirante José Guisasola. Jose Antonio hizo testamento beneficiando al país donde vivía dejando sus posesiones para introducir el ferrocarril que, en aquella época, era esencial para el desarrollo económico. Actualmente, la estación de tren del pueblo de El Perdido lleva el nombre de Jose Antonio Gisasola.

Colaboró activamente en la creación de las Casas Vascas y centros de cultura vasca en Sudamérica.