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Patrimonio Cultural de Eibar

Javier Gorosabel Urkia

Javier Gorosabel Urkia (1969-2015), eibarrés de nacimiento, ciudadano del mundo como científico y persona, ha sido uno de los astrónomos más brillantes y con mayor proyección de la última generación de investigadores que ha dado nuestro país. Su pronta y dolorosa desaparición cortó una carrera científica excepcional. Sus contribuciones en los 15 últimos años al conocimiento de la física de los estallidos cósmicos de rayos gamma, una rama apasionante de la Astrofísica de altas energías, han sido fundamentales y reconocidos por la comunidad astronómica internacional.

Javier Maria Gorosabel Urkia nació en Eibar el 27 de octubre de 1969 en el seno de una conocida familia eibarresa (el menor de los seis hijos del matrimonio de Moises, de Ermua, y de Amaia, de Eibar). Desde niño ya cultivó su pasión por la Astronomía, subiendo frecuentemente a Arrate con su telescopio para observar el cielo. Pronto se hizo miembro de la Sociedad de Ciencias Aranzadi. Cursó sus estudios de enseñanzas primaria y secundaria en la ikastola Iturburu y en el Instituto “Ignacio Zuloaga”, ambos en Eibar. Realizó los tres primeros años de la carrera de Ciencias Físicas en la Universidad del País Vasco UPV/EHU, en Leoia (Bizkaia) hasta 1990, para luego licenciarse en la Universidad Complutense de Madrid en dos especialidades (Astrofísica en 1992 y Física Fundamental en 1994).

En 1995 ingresó de becario en el Instituto Nacional de Técnica Aerospacial (INTA), para pasar meses después al Laboratorio de Astrofísica Espacial y Física Fundamental (LAEFF), dependiente del INTA, en el campus de la Agencia Espacial Europea en Villafranca del Castillo (Madrid) donde inició su tesis doctoral en el campo de los estallidos cósmicos de rayos gamma (GRBs, del inglés “Gamma-Ray Bursts”), bajo la dirección del Profesor Alberto Castro Tirado. En aquellos años, esos fenómenos, descubiertos en 1967, eran uno de los mayores misterios de la Astrofísica de altas energías; hoy sabemos que muchos de ellos son el resultado del colapso de estrellas masivas que dan lugar a agujeros negros. Javier Gorosabel contribuyó de una manera sustancial a muchos avances en esa línea de trabajo.

Su investigación fue muy fructífera ya en la etapa predoctoral. Javier Gorosabel participó con un papel relevante en la identificación de las fuentes ópticas asociadas a los estallidos que se observan en altas energías. La tesis doctoral, sustentada por numerosas publicaciones de alto impacto en revistas especializadas de Astrofísica, fue defendida en la Universidad de Valencia en 1999 logrando la máxima calificación de Sobresaliente cum Laude.

Tras un breve paréntesis como profesor en el Instituto de Enseñanza Secundaria Alpajés de Aranjuez (Madrid), donde impartió clase de Ciencias, amplió su formación científica entre los años 2000 y 2003 con estancias postdoctorales en la Universidad de Amsterdam (Países Bajos), con un contrato Marie Curie de la Unión Europea, en el Instituto de Investigaciones Espaciales de Copenhague (Dinamarca), colaborando con el grupo del Instituto Niels Borh, y finalmente en el Instituto Científico del Telescopio Espacial Hubble en Baltimore (Estados Unidos).

Tras su regreso a España en 2003 obtuvo un contrato postdoctoral Ramón y Cajal, y se incorporó como investigador al Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Granada desde donde continuó realizando valiosísimas aportaciones al abrigo del grupo de Astrofísica Robótica y de Altas Energías. En 2006 consiguió por concurso-oposición una plaza de Científico Titular del CSIC, promocionando a la escala de Investigadores Científicos sólo cuatro años más tarde.

Javier Gorosabel ha sido -y es- uno de los referentes mundiales en el estudio de la física de los GRBs, con publicaciones sobresalientes en la física de estos sistemas y un fuerte liderazgo en las grandes colaboraciones internacionales. Presentó sus resultados científicos en numerosos congresos, alguno de los cuales también co-organizó, editando los libros de actas correspondientes, e impartió clases de Máster en asignaturas relacionadas con Astrofísica de altas energías en las Universidades de Granada y Complutense de Madrid.

Javier Gorosabel siempre mantuvo un estrecho vínculo con su tierra, visitando con frecuencia el Centro de Física de Materiales (Instituto mixto entre el CSIC y la Universidad del País Vasco, UPV) en San Sebastián. En 2012 fomentó la creación de la Unidad Asociada entre el Grupo de Ciencias Planetarias de la UPV, que dirige el Profesor Agustín Sánchez Lavega, y el IAA-CSIC, coincidiendo con su contratación por el Gobierno Vasco como Profesor Ikerbasque. Desde ese año desarrolló su actividad investigadora en el Departamento de Física Aplicada de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de la UPV en Bilbao, desarrollando el programa de observación por control remoto de los telescopios de Calar Alto (que denominó BEGIRA) para los alumnos del Máster en Ciencia y tecnología Espacial. Javier Gorosabel publicó alrededor de 1000 contribuciones científicas y co-dirigió cuatro tesis doctorales.

Javier Gorosabel no solo hizo brillantes aportaciones científicas, también se dedicó al desarrollo de instrumentación astronómica, y, entre otros, al desarrollo de cámaras de adquisición de datos con distintas funcionalidades que se instalan en los telescopios. Contribuyó a la automatización del telescopio de 1,23 metros de diámetro del Centro Astronómico Hispano Alemán (CAHA) de Calar Alto, usando la experiencia adquirida en el desarrollo de la Red Global BOOTES de telescopios robóticos. Participó en el diseño y desarrollo de instrumentos como los polarímetros EDIPO y WedoWo, JAST/T80 y PlanetCAM (este último a iniciativa de la UPV para el telescopio de 2,2 metros de CAHA, que vería la luz en 2016) y fue co-investigador principal en un instrumento propuesto desde el IAA-CSIC para uno de los telescopios Gemini (8,1 metros de diámetro), entre los más grandes del planeta.

Javier Gorosabel cultivó la faceta de divulgación de la Astronomía, impartiendo numerosas conferencias para el público en general tanto en el País Vasco como en el resto de España y en el extranjero. Apoyó con entusiasmo la creación de observatorios astronómicos de aficionados, y participó como co-investigador en el Proyecto GLORIA de Ciencia Ciudadana, financiado por la Unión Europea.

Javier Gorosabel falleció el 21 de abril de 2015 tras una repentina, breve y cruel enfermedad. En su recuerdo, el 27 de junio se instaló en el Observatorio de Guirguillano (Navarra) –observatorio en cuya creación participó con gran entusiasmo– una estela funeraria hecha ex profeso en Eibar. También en su memoria, el quinto telescopio de la Red Global BOOTES inaugurado el 26 de noviembre de 2015 en el Observatorio Nacional de San Pedro Mártir en Baja California (México), lleva el nombre “JGT” (“Javier Gorosabel Telescope”). Durante el acto de inauguración se leyó una emotiva carta del Alcalde de Eibar en nombre de todos sus paisanos.

La Sociedad Española de Astronomía, en su XII Reunión Científica que se celebrará en Bilbao en 2016 le dedicará una sesión especial a su trabajo y a su persona.

Su esposa, Stefania Dessanti, y los investigadores que han gozado de su compañía en los centros donde ha trabajado lo recordarán siempre como una persona inteligente, con un profundo sentido del deber, honesta, generosa, afable, cercana, optimista, jovial y dinámica. Ha dejado una profunda impronta humana y un legado científico muy valioso. Vivió con tal intensidad que ha dejado huella en todos los lugares en los que vivió. Es, en el más estricto sentido del término, un eibarrés universal.

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