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Visita virtual de tres edificios eibarreses: Sagartegieta, el palacio Untzueta y el taller Rocandio

08/05/2024
La huella de los oñacinos, la importancia de la zona de Maltzaga y el testimonio de los antiguos talleres de Eibar

Industrias Rocandio

El palacio Untzeta en dónde se halla el colegio La Salle, un edificio de estilo barroco y de origen palaciego, del s. XVII, transformado en actualidad en equipamiento docente es un bien calificado (BOE 29-02-1964) con un régimen de protección especial de nivel A. Situado en la entrada de Eibar; en un promontorio en la orilla izquierda del  río Ego, sobre el camino que une Eibar con la ruta del Deba que, en su día, comunicaba la meseta castellana con la costa cantábrica, la denominación de Palacio de Unzueta o Jauregixa en euskera no corresponde al nombre del solar original medieval, que era Azitain. En 1492, en un informe del concejo eibarrés, figura como la casa de Azitaintorre o casa de Azitain.

La actual edificación barroca fue construida en el s. XVII a partir de la constitución de mayorazgo de Sebastián de Jauregui y su esposa Angela Maria de Unzueta y Mondragón en el mismo lugar donde se hallaba la antigua casa-torre medieval de Azitain, de la que apenas se guardan restos. Es un edificio con la calificación de bien interés cultural mediante BOE de 17 de enero de 1964.

El linaje de los Unzueta, del solar de Azitain, perteneciente al bando oñacino, y constituido en grupo dirigente rural percibía, entre otros haberes, un impuesto perpetuo de diversas caserías construidas sobre terrenos del solar, todas ellas situadas en la zona de Kiñarraga. Lugar habitual de paso de los peregrinos que se dirigían a Santiago, desde el palacio de Unzueta ascendían al santuario de Arrate y, desde allí, por Markina, se dirigían a Zenarruza.

El colegio de La Salle de Eibar se estableció en el Palacio de Untzueta y fue inaugurado el 30 de noviembre de 1958; lleva el nombre de “Nuestra Señora de Azitain La Salle” en atención a que en la parroquia de Azitain se venera una imagen antiquísima de la Virgen, y en honor de San Juan Bautista de La Salle, fundador de la orden.

Ver palacio Unzueta.

El palacio Sagartegieta (Saartei o Sarteitta en euskera eibarrés), un edificio civil palaciego de estilo barroco construido en el s. XVIII cuyo estado actual amenaza ruina y calificado (BOE 29-11-1980), es un palacio del siglo XVIII situado en un promontorio del barrio de Malzaga, en Eibar, levantado sobre un caserío anterior en el año 1655 y reformado en el siglo XVIII. De estilo barroco y neoclásico, fue abandonado a finales del siglo XX y actualmente se encuentra en estado de ruina.

Los moradores del palacio, la familia Sagartegieta primero y la familia Sustaeta después, siempre dominaron la zona, un punto de comunicación clave a lo largo de la historia. Después de la última guerra carlista, la familia Sagartegieta-Sustaeta fue a vivir a la venta de Malzaga de su propiedad, situada al lado de la carretera principal, y alquilaron el palacio a otra familia que permaneció allí hasta finales del XX.

El edificio está situado en un lugar estratégico en el que confluían las principales vías procedentes de Gipuzkoa (que unían la costa y el interior), las que procedían de Bizkaia y las que, siguiendo el río Deba, se dirigían a Álava y Castilla. En ese camino, Sagartegieta era un lugar destacado y, en épocas pasadas fue alojamiento de los peregrinos del camino a Santiago; desde allí se dirigían a Eguiguren (Eguren) y luego al palacio de Unzueta, para, posteriormente, ascender al santuario de Arrate y, por Markina, dirigirse a Zenarruza.

Para llegar al palacio, tras pasar Malzaga, a 300 metros, hay que desviarse por la izquierda y tomar un sendero que sube hasta el lugar.

En el escudo aparece la siguiente inscripción: “SOY SAGARTEGVIETA”; y en la parte superior del balcón: “VINCULADA EN 13 DE MAIO DE 1655”.

Ver Palacio Sagartegieta.

Ver información adicional del Palacio en la web de Javier Martín Lapeyra.

Sagartegieta. Foto: Juan Antonio Palacios
Sagartegieta. Foto: Juan Antonio Palacios

 

Industrias Rocandio SL de Txonta, un edificio industrial de la primera mitad del siglo XX, representativo de la actividad e historia industrial y cultural del municipio con un estado de conservación deficiente, actualmente sin uso, y cuya demolición se prevé en la regeneración del ámbito urbanístico en el que se ubica, es el único edificio de Txonta de planta única. En el año 1942, Félix y Juana Gárate solicitaron construir un edificio de planta rectangular para taller mecánico, obra del arquitecto Raimundo Alberdi. Unos años más tarde se instaló allí Industrias Rocandio, una empresa fundada por Eugenio Rocandio Calvo que anteriormente tenía su fábrica y oficina principal en el Paseo de Arrate, en la actual zona de Urkizu. En 1953, Eugenio Rocandio Jauregui solicitó permiso para la construcción de un transformador en la parte trasera del edificio de Txonta para el suministro de su industria, por lo que en dicha fecha el taller ya estaba radicado en Txonta. Rocandio tenía patentes y diversas marcas registradas a su nombre y se dedicaba a la fabricación de flejes, etiquetadoras, grapas, precintos de acero, artículos de ferretería….

Fue el primer edificio industrial construido en la posguerra en la parte alta de Txonta, y su entrada principal, actualmente escondida en un lateral, era visible a muchos metros. Es una de las construcciones más antiguas del entorno, por lo que tiene un cierto valor histórico.

Entre los muchos trabajadores que a lo largo de su historia han trabajado en Rocandio, estaba el poeta Gabriel Aresti que trabajó en dicha empresa durante unos meses en el año 1966 como jefe administrativo; el taller contaba entonces con 18 trabajadores. Los entendidos dicen que esa estancia en Eibar influyó en Aresti y que se vislumbra en su poemario Euskal Harria.

Ver edificio de Industrias Rocandio.

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